Reglas que responden a la empresa.
Políticas de entrada y salida adaptadas a servicios, usuarios y exposición real, en lugar de una configuración genérica.
Conectividad empresarial con firewall pfSense gestionado, segmentación de red, VPN y políticas de seguridad administradas por Aress.
El router del operador resuelve conectividad. Una red empresarial necesita además controlar qué entra, qué sale, qué puede hablar con qué y cómo se accede desde fuera. Fibra Securizada integra esa capa de gobierno desde el perímetro.
Una fibra empresarial puede ser rápida y, al mismo tiempo, dejar demasiadas decisiones de seguridad en un router básico. Fibra Securizada separa la conectividad de la política de seguridad: la línea transporta el tráfico; el firewall decide cómo debe circular.
Políticas de entrada y salida adaptadas a servicios, usuarios y exposición real, en lugar de una configuración genérica.
Servidores, usuarios, VoIP, CCTV, invitados o IoT pueden aislarse mediante VLAN y reglas interred.
VPN corporativa, acceso site-to-site y autenticación reforzada cuando el escenario lo requiere.
Reglas, actualizaciones, cambios, eventos e incidencias forman parte de una operación continua, no de una instalación puntual.
pfSense permite construir una política de red granular sin depender de licencias por usuario. La arquitectura concreta se dimensiona según caudal, número de sedes, servicios publicados, VPN, reglas, paquetes de seguridad y criticidad.
Un firewall que nadie revisa acaba acumulando reglas, excepciones y configuraciones que dejan de responder al negocio. La operación gestionada mantiene la política alineada con los cambios de la empresa.
Revisamos red, servicios publicados, VPN, sedes, direccionamiento y dependencias actuales.
Definimos política de perímetro, VLAN, reglas, acceso remoto y requisitos de seguridad.
Configuramos firewall, segmentación y conectividad procurando reducir el impacto de la migración.
Gestionamos cambios, actualizaciones e incidencias dentro del alcance acordado.
Los accesos remotos y conexiones entre sedes se integran dentro de la misma política de seguridad. El objetivo no es solo cifrar el tráfico, sino delimitar quién accede, a qué recursos y bajo qué condiciones.
VPN para personal autorizado, con credenciales y medidas de autenticación adaptadas al riesgo.
Túneles entre oficinas para comunicar redes y servicios internos con políticas definidas.
Cuando el servicio y la arquitectura lo permiten, incorporamos autenticación multifactor para reforzar el acceso remoto.
La VPN no tiene por qué entregar acceso indiscriminado a toda la red; las reglas pueden limitar destinos y servicios.
Revisamos la conectividad, la arquitectura interna y los accesos remotos para definir una política de firewall proporcional al entorno real de la empresa.