Climatización controlada
Condiciones ambientales adecuadas para mantener servidores y electrónica trabajando dentro de parámetros estables.
Alojamos servidores e infraestructura propia en nuestros nodos de Pamplona y Gandía, con conectividad, climatización, respaldo eléctrico y soporte de ingeniería sobre el terreno.
Desde una única unidad de rack hasta despliegues distribuidos entre dos sedes. El objetivo no es sólo sacar el servidor de la oficina: es darle un entorno más controlado, documentado y operativo, con posibilidad de diseñar alta disponibilidad entre nuestros dos CPD.
Alojamos hardware del cliente en un entorno diseñado para que alimentación, temperatura, conectividad, acceso físico y operación técnica formen parte del mismo servicio. Cuando se necesita alta disponibilidad, la arquitectura puede extenderse al segundo CPD mediante virtualización y réplica de cargas.
Condiciones ambientales adecuadas para mantener servidores y electrónica trabajando dentro de parámetros estables.
El SAI protege frente a cortes y microcortes y aporta margen operativo para absorber incidencias breves o ejecutar una transición controlada.
Para cargas críticas, diseñamos la virtualización y réplica en el segundo rack para que, ante la indisponibilidad de una sede, las máquinas puedan levantarse en la otra de forma automática o controlada según la arquitectura.
Remote Hands para cableado, sustituciones, diagnóstico, ampliaciones y actuaciones físicas sobre vuestro equipamiento.
Según el proyecto, el hardware puede alojarse en una única ubicación o repartirse entre ambas. Para alta disponibilidad, la clave es virtualizar y replicar las cargas críticas en el segundo CPD, de forma que puedan arrancar allí si la sede principal queda indisponible.
Infraestructura de alojamiento y soporte técnico de proximidad para clientes y sistemas del área norte.
Segunda ubicación para alojar infraestructura, distribuir servicios y construir arquitecturas con separación geográfica.
Un servicio de housing se vuelve realmente operativo cuando las actuaciones físicas pueden resolverse sin desplazar continuamente al equipo del cliente.
Para actuaciones planificadas y operaciones habituales sobre infraestructura.
Para empresas que necesitan una ventana operativa más extensa y actuaciones de mayor profundidad.
Para infraestructura crítica que necesita capacidad de intervención fuera del horario habitual.
Un alojamiento profesional depende del entorno que rodea al hardware: energía, temperatura, red, seguridad física y capacidad de intervención. La continuidad de servicio, además, se construye aprovechando los dos CPD como ubicaciones separadas.
SAI de alta capacidad con aproximadamente una hora de autonomía como protección frente a cortes y microcortes de suministro.
Climatización técnica para mantener condiciones adecuadas de temperatura y funcionamiento.
Control de acceso, videovigilancia y medidas específicas de protección del entorno de equipos.
Virtualización, réplica e interconexión entre racks para poder levantar cargas críticas en la otra sede cuando el diseño del cliente lo requiera.
No todos los sistemas necesitan vivir en el mismo sitio ni bajo el mismo modelo. Podemos combinar equipamiento del cliente con recursos gestionados por Aress y servicios de continuidad.
Un proyecto puede empezar alojando un único servidor y evolucionar hacia más unidades, un rack completo o una arquitectura híbrida. Si la carga debe sobrevivir a la caída de una sede, planteamos virtualización y réplica en el segundo CPD para disponer de un destino real de failover.
Revisamos formato, consumo, conectividad, acceso técnico y necesidades de Remote Hands. Si la carga es crítica, diseñamos también cómo virtualizarla y replicarla en el segundo CPD para disponer de continuidad entre sedes.