Perfiles y restricciones
WiFi, cuentas, permisos, configuraciones, restricciones y otros parámetros según plataforma, dispositivo y política definida.
Centralizamos la gestión de móviles, tablets y portátiles para aplicar políticas, desplegar aplicaciones, configurar accesos y responder ante pérdida, robo, sustitución o baja de un usuario.
El objetivo no es vigilar personas. Es gobernar los dispositivos que acceden a datos, aplicaciones y recursos corporativos con el mismo criterio con el que se administra cualquier otro endpoint de la empresa.
MDM permite definir una política y aplicarla de forma consistente al parque compatible, manteniendo inventario, configuración y acciones remotas desde una consola central.
WiFi, cuentas, permisos, configuraciones, restricciones y otros parámetros según plataforma, dispositivo y política definida.
Distribución, instalación o retirada de aplicaciones compatibles y definición de qué software necesita cada grupo de usuarios.
Configuración de accesos y VPN cuando la plataforma lo permite, reduciendo la dependencia de configuraciones manuales por usuario.
Acciones remotas ante pérdida, robo, sustitución o baja, incluyendo retirada selectiva de datos corporativos cuando el escenario lo soporta.
Cuando un móvil o portátil contiene correo, documentos, credenciales o acceso a aplicaciones internas, la capacidad de respuesta forma parte de la seguridad.
La acción exacta depende de la plataforma, propiedad del dispositivo y política aplicada, pero el objetivo es común: reducir el tiempo entre detectar el incidente y limitar la exposición.
En escenarios BYOD, el objetivo es gestionar el espacio corporativo sin convertir el dispositivo personal en propiedad de la empresa.
BYOD exige definir qué información puede almacenarse, qué aplicaciones están autorizadas, qué ocurre cuando una persona deja la empresa y qué puede eliminarse de forma remota.
Podemos trabajar con distintas familias de dispositivos y sistemas. Las funciones disponibles cambian según plataforma, versión, fabricante y modalidad de gestión.
Alta inicial, configuración homogénea, aplicaciones necesarias y capacidad de respuesta cuando cambia el usuario o el dispositivo.
Terminales destinados a una función concreta —recepción, almacén, punto de consulta o trabajo de campo— con acceso limitado a lo necesario cuando la plataforma lo permite.
Acceso a correo, documentos y aplicaciones corporativas con políticas adaptadas a equipos propios o fuera de la oficina.
MDM encaja con la red, la seguridad, el acceso remoto y la administración de equipos. Gestionar el endpoint sin revisar el resto deja parte del problema fuera.
Revisamos tipos de dispositivo, propiedad, sistemas operativos, aplicaciones, accesos y escenarios BYOD para definir una política de gestión proporcional a vuestra realidad.