Switching L3
Enrutamiento interno, electrónica dimensionada y core switching de alta densidad cuando la topología lo requiere, evitando que todo el tráfico dependa innecesariamente del router de salida.
Diseñamos redes empresariales con switching L3, VLAN, WiFi 6/7, QoS, interconexión entre sedes y múltiples accesos a Internet para que usuarios, servidores, voz y servicios críticos trabajen sobre una arquitectura controlada.
Una buena red no se mide sólo en velocidad. Tiene que separar tráfico, priorizar servicios, detectar saturaciones, soportar crecimiento y seguir siendo comprensible cuando hay que diagnosticar una incidencia. Una red mal diseñada termina condicionando cualquier inversión en servidores, software, cloud o comunicaciones.
La red debe tener una lógica reconocible: dónde se enruta, qué segmentos existen, qué servicios tienen prioridad, cómo se conectan las sedes y qué ocurre cuando falla un componente o un operador.
Enrutamiento interno, electrónica dimensionada y core switching de alta densidad cuando la topología lo requiere, evitando que todo el tráfico dependa innecesariamente del router de salida.
Separación de usuarios, servidores, voz, CCTV, IoT, invitados y gestión para reducir exposición y ordenar los flujos.
Controladora, planificación de cobertura, roaming, separación de SSID y autenticación mediante credenciales, portal cautivo o certificados según el proyecto.
Múltiples accesos a Internet cuando el negocio necesita reducir el impacto de la caída de un único operador.
Separar tráfico permite controlar mejor el acceso entre áreas, contener incidencias y aplicar políticas distintas a cada tipo de activo.
No todos los dispositivos necesitan hablar entre sí. La segmentación permite definir relaciones explícitas entre áreas y servicios en lugar de confiar en una LAN abierta.
Unimos sedes mediante VPN IPsec site-to-site y, cuando el proyecto lo requiere, arquitecturas SD-WAN o múltiples operadores para mejorar continuidad y control de rutas. Pamplona y Gandía son dos ubicaciones reales dentro de nuestra propia infraestructura y sirven también como referencia de cómo planteamos interconexión, réplica y operación entre sedes.
Hay que decidir qué redes viajan entre sedes, qué ocurre si cae un enlace, cómo se resuelve el direccionamiento, qué servicios tienen prioridad y qué logs necesitamos para diagnosticar.
Diseñamos redes WiFi con puntos de acceso gestionados, separación de SSID, redes de invitados y roaming adecuado al espacio, densidad de usuarios y dispositivos. Cuando el escenario lo requiere, incorporamos portal cautivo, autenticación corporativa o certificados.
Voz, videoconferencia, ERP o determinados servicios pueden necesitar prioridad frente a tráfico menos sensible a latencia. La QoS se configura en función de la aplicación y la capacidad real de los enlaces.
Carga de enlaces, latencia, errores, puertos, saturaciones y evolución del consumo aportan contexto para diagnosticar incidencias y justificar ampliaciones. La monitorización 24/7 permite generar alertas y actuar técnicamente ante anomalías antes de que deriven en una incidencia mayor, cuando el alcance del servicio contratado lo contempla.
Supervisión de los elementos y métricas que la plataforma y el proyecto permitan recoger para detectar degradación, saturaciones y anomalías, generando alertas y facilitando actuación técnica cuando corresponda.
Pasar de 1 Gb a 10 Gb, añadir AP o renovar switching debe responder a demanda, arquitectura y ciclo de vida, no a intuición.
Cuando encaja con el proyecto, podemos integrar electrónica, licencias asociadas, instalación y administración delegada dentro de una cuota periódica, reduciendo la inversión inicial y dejando el alcance definido en la propuesta y el contrato.
Seguridad, conectividad, dispositivos y servidores dependen de una red correctamente diseñada. Por eso Sistemas de red se integra con el resto de la capa de Sistemas.
Si la necesidad está en otro punto de la capa de Sistemas, puedes continuar por estos servicios.
Revisamos topología, switching, VLAN, WiFi, sedes, enlaces WAN y necesidades de continuidad para proponer una arquitectura de red que pueda operarse y crecer con criterio.